1.04. Los profetas posteriores a Samuel

Después de Samuel, en tiempos del reino unido de Judá e Israel, surgieron hombres como Natán el profeta, Gad el vidente (1 Cr. 29:29) y Ahías (2 Cr. 9:29). Luego, bajo la monarquía dividida, hubo muchos profetas.

Algunos (Oseas, Isaías, etc.) fueron autores de libros preservados en el canon sagrado.

Otros (Natán, Gad, Semaías, lddo, etc.) también escribieron, pero no se conservaron sus escritos.

Algunos de los mayores profetas, como Elías y Eliseo, no escribieron sus discursos proféticos, y por lo tanto a veces se los llama "profetas orales".

En el canon hebreo, las 4 grandes obras históricas de Josué, Jueces, Samuel y Reyes reciben el nombre de Profetas Anteriores, porque se sostenía que sus autores fueron profetas. Aunque de naturaleza mayormente histórica, estos libros muestran el propósito de sus autores de conservar un registro del trato de Dios con Israel como una lección objetiva para su propia generación y las posteriores.

Isaías, Jeremías, Ezequiel y "los Doce" – desde Oseas hasta Malaquías - son llamados Profetas Posteriores.

Bajo el reino dividido:

los profetas Oseas, Amós y Jonás trabajaron mayormente para Israel, el reino del norte;

el resto, especialmente para Judá, el reino del sur, aunque algunos de éstos también incluyeron al reino del norte en sus mensajes.


Dicho sea de paso, cabe aclarar la frase "Profetas Menores" (Oseas hasta Malaquías): se los llama así sólo porque sus libros son comparativamente breves en relación con los de los "Profetas Mayores" (lsaías hasta Daniel). De ningún modo implica que el ministerio de sus autores fuera de corta duración o que sus escritos fueran de menor importancia y/o inspiración.