1.25. Belleza literaria de las profecias

Muchas de las profecías del AT están escritas en poesía hebrea. La calidad y la forma literarias reflejan el caracter, la educación y el estado emocional del profeta.

La personalidad de Jeremías está grabada vívidamente en el registro de su misión profética, hasta el punto en que un lector cuidadoso casi puede sentir que lo conoce personalmente.

Algunas obras, como las de Isaias, Joel y Habacuc son de una belleza literaria superior y reflejan un desarrollo lógico del pensamiento.

Pasajes como los de Isaias 9:1-7; 40:1-8; 52:7-53:12; 55; 61:1-3 y Joel 2:1-14 no han sido superados en imágenes gráficas, retórica equilibrada y lenguaje pintoresco.

En algunas obras, como la de Jeremías, los hechos históricos constituyen el molde en el que se presentaron los mensajes proféticos. Otras parecen ser colecciones de sermones.

Algunos profetas, como Oseas, reflejan hondas emociones y, como resultado, no se prestan fácilmente a un análisis literario lógico.

La profecía de Habacuc también manifiesta un profundo sentir humano al describir el profeta su propia lucha para comprender la voluntad revelada de Dios y su reconciliación con ella.