2.00. La interpretación de las profecías - I

Las profecías del AT no siempre distinguen claramente entre lo que conocemos hoy como la Primera y Segunda venidas de Cristo, sino que a menudo tratan estos dos grandes eventos como uno solo, o uno de ellos sigue inmediatamente al otro.

La mayoría de los mensajes proféticos se expresan en un lenguaje literal directo, pero otros son altamente figurados o simbólicos (Daniel 2; 7; 8; Zacarías 1-6; Apocalipsis 6-19; etc.).

El elemento predictivo en la profecía tenía la intención de ofrecer un panorama de las cosas del tiempo a la luz de la eternidad, de alertar a la iglesia para que actúe apropiadamente en momentos oportunos, de facilitar la preparación personal para la crisis final, de vindicar a Dios y dejar al hombre sin excusa en el día del juicio, y de certificar la validez de la profecía como un todo.

Los muchos ejemplos de profecías cumplidas - ya sea que los sucesos ocurrieran en forma inmediata o en épocas posteriores, registrados en la Biblia o en la historia - sirven para afirmar la fe en la inspirada Palabra.

Dios llama la atención a su poder singular de declarar "lo por venir desde el principio":

"Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí, que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antiguedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero" (Isaias 46:9, 10).

Jesús dijo:

"Y ahora os lo he dicho antes que suceda, para que cuando suceda, creáis" (Juan. 14:29).