3.01. ISAÍAS

Isaías fue el gran precursor de una serie de escritores bíblicos. Los autores del NT reconocen este hecho al citar a Isaías más de 90 veces.

Isaías profetizó en el reino del sur, Judá, donde actuó durante un período crítico de la nación.

Desempeñó un papel importante durante dos períodos cruciales:

(1) en tiempo de Acaz, durante la guerra entre Siria e Israel (cap. 7-11), y

(2) en tiempo de Ezequías, cuando Senaquerib sitió a Jerusalén (cap. 36-37).

Mediante su propia confianza en Dios estimuló a Ezequías y al pueblo, y de ese modo pudo ayudar a salvar a Jerusalén. La primera parte de su ministerio parece haber coincidido con los últimos años del reinado de Uzías, pero su llamamiento al ministerio profético aconteció en 740/739, último año de Uzías (cap. 6:1).

Continuó fielmente con su misión durante tres reinados: de Jotam, de Acaz y de Ezequías (cap. 1:1).

Parece que fue odiado a muerte por Manasés, el impío hijo de Ezequías. Cuando Manasés subió al trono como rey exclusivo a la muerte de su padre, más o menos en el año 686, no perdió tiempo en deshacerse del fiel vidente.

Según la tradición judía, Isaías fue aserrado. Es posible que en Hebreos 11:37 se haga referencia a este hecho.

Todo el ministerio de Isaías, desde Uzías hasta Manasés, debe haber durado más de medio siglo.