4.04. (2) La promesa hecha a David

fue manifiestamente una profecía en cuanto a Cristo:

"Y cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje, el cual procederá de tus entrañas, y afirmaré su reino. El edificará casa a mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino" (2 Samuel 7:12, 13;

"Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham" (Mateo 1:1).

"Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono" (Hechos 2:30).

y sin embargo se aplicaba también al nacimiento de Salomón:
"Y Jehová ha cumplido su palabra que había dicho; porque yo me he levantado en lugar de David mi padre, y me he sentado en el trono de Israel, como Jehová había dicho, y he edificado la casa al nombre de Jehová Dios de Israel" (1 Reyes 8:20).