14.03. JONÁS - Marco histórico

El período en que Jonás profetizó fue de gran angustia nacional (2 Reyes 14: 26-27).

Todos los reyes que ocuparon el trono de Israel hicieron el mal a la vista del Señor, y se cernía el castigo nacional. Mediante Jonás el Señor predijo una recuperación del poderío nacional. Parece que el alivio que siguió tuvo el propósito de ser un aliciente para que la nación se volviera a Dios.

La prosperidad fue una demostración de lo que la nación podría alcanzar bajo la bendición del Dios del cielo. Sin embargo, a pesar de la bendición divina, Jeroboam "hizo lo malo ante los ojos de Jehová" (2 Reyes 14: 24), como lo hicieron sus sucesores.

Los reyes de Asiria durante el reinado de Jeroboam II, fueron Adad-nirari III (810-782), Salmanasar IV (782-772), Asur-dan III (772-754) y Asur-nirari V (754-746).

Hay pruebas que parecen indicar que durante el reinado de Adad-nirari III ocurrió una revolución religiosa. Nabu (Nebo), el dios de Borsipa, parece haber sido proclamado como dios único o por lo menos principal. Algunos ven una posible relación entre esa revolución monoteísta y la misión de Jonás a Nínive.