22.23. El fracaso de Israel en realizar el plan de Dios - XI

Todo lo que se había prometido aún podría cumplirse, si tan sólo le amaban y le servían:

"Y los que están lejos vendrán y ayudarán a edificar el templo de Jehová, y conoceréis que Jehová de los ejércitos me ha enviado a vosotros. Y esto sucederá si oyereis obedientes la voz de Jehová vuestro Dios" (Zacarías 6: 15).

"Por un breve momento te abandoné, pero te recogeré con grandes misericordias" (Isaías 54: 7).

"Multiplicaré sobre vosotros hombres y ganado, y serán multiplicados y crecerán; y os haré morar como solíais antiguamente, y os haré mayor bien que en vuestros principios; y sabréis que yo soy Jehová" (Ezequiel 36: 11).

"Tú, hijo de hombre, muestra a la casa de Israel esta casa, y averg:uéncense de sus pecados; y midan el diseño de ella. Y si se avergonzaren de todo lo que han hecho, hazles entender el diseño de la casa, su disposición, sus salidas y sus entradas, y todas sus formas, y todas sus descripciones, y todas sus configuraciones, y todas sus leyes; y descríbelo delante de sus ojos, para que guarden toda su forma y todas sus reglas, y las pongan por obra" (Ezequiel 43: 10-11).
"Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios" (Miqueas 6: 8).

"Porque yo fortaleceré la casa de Judá, y guardaré la casa de José, y los haré volver; porque de ellos tendré piedad, y serán como si no los hubiera desechado; porque yo soy Jehová su Dios, y los oiré" (Zacarías 10: 6).

Conforme a su magnánimo propósito, las promesas del pacto habrían de cumplirse en gran medida durante los siglos que siguieron al regreso de los israelitas de las tierras de su cautiverio. Dios quería que toda la tierra fuese preparada para el primer advenimiento de Cristo (así como hoy se está preparando el terreno para su segunda venida).