3.02. JEREMÍAS

La historia de la vida de Jeremías es más conocida que la de cualquier otro profeta. Era miembro de una familia sacerdotal oriunda de Anatot.

Jeremías fue escogido por Dios para servir como profeta desde antes de su nacimiento (cap.1: 5), y llamado en temprana edad (cap. 1:6-7).

Aunque el vocablo hebreo ná'ar, "joven" o "niño", con el cual el profeta se designa (vers. 6), no indica la edad exacta del profeta cuando fue llamado por Dios, el contexto del pasaje parece apoyar la interpretación de que era aún muy joven, y que quizá tuviera menos de veinte años.

Fue llamado en el año 13 del reinado de Josías (cap. 1:2; 25:3), alrededor del año 627.

Josías también era joven, pues en esa época tenía sólo 21 años.

Jeremías vivió en un período crítico de su nación, y fue llamado a proclamar muchos mensajes de reprensión, y también a pronunciar solemnes predicciones de calamidades que sobrevendrían a su pueblo a causa de su desobediencia.

Por causa de sus osados mensajes casi perdió la vida durante el reinado de Joacim, y por eso se escondió (cap. 36:26).

Durante el reinado de Sedequías, último rey de Judá, Jeremías fue encarcelado por considerárselo traidor a la patria (cap. 37:11-16), pues aconsejó a su pueblo que se rindiera a los babilonios.
Después de la caída de Jerusalén en 586, Nabucodonosor permitió que Jeremías quedara con el remanente del pueblo que fue dejado en el país (cap. 40:1-6).

Después de que Gedalías - el nuevo gobernador de Judea - fue asesinado los judíos de Mizpa, temiendo la venganza de Nabucodonosor, se marcharon a Egipto llevándose a Jeremías y también a Baruc, su amanuense (cap. 43:6). Estando en Egipto, Jeremías clamó contra la idolatría que los judíos practicaban allí (cap. 43-44).

Probablemente murió en el país del Nilo. Una tradición judía afirma que fue apedreado por su propio pueblo.

Si el apéndice histórico del cap. 52 fue escrito por el profeta, debe haber vivido hasta 561, cuando Joaquín fue liberado de la cárcel por Evil-merodac, rey de Babilonia (cap. 52:31 ), siendo pues, en tal caso, octogenario.

Los que creen que el cap. 52 fue añadido como una posdata inspirada por el amanuense de Jeremías o por uno de sus discípulos, deducen que el profeta había muerto unos 20 años antes, alrededor del año 580 a.C.